lunes, 5 de diciembre de 2016

La Naturaleza de las guerras espirituales

Las Guerras espirituales están autorizadas por Dios para nuestro beneficio... y para que a través de ella podamos obtener la corona de la santidad, como dijo un santo: "Ninguno será coronado sino el que vence, y ninguno conquistará, sino el que lucha".
Dios tiene la intención en estas guerras de poner a prueba la libertad de nuestra voluntad, y nos dan la oportunidad para merecer las riquezas del cielo, si las conquistamos. En cuanto al diablo, está en su naturaleza resistir a Dios, su Reino y la lucha de los que lo buscan. Él lucha contra Dios a través de sus hijos y los acecha como en el caso de Job, el justo (Job 1,2).
Envidia a aquellos que llevan una vida de justicia, procurando que no aumente la bendición sobre ellos, así como él mismo se privo de la bendición divina.
Las batallas contra el enemigo es una lucha constante y en la que todos luchamos, nadie se escapa de ello.
Cuando hablamos de estas guerras, nos referimos a las guerras llevadas a cabo por el diablo y todas sus fuerzas y seguidores.
Desde los tiempos de Adán y Eva y su hijo Caín, el diablo ha estado luchando, haciendo todo lo posible para tirar a los hombres bajo la condena de la muerte eterna. Derrocó profetas, apóstoles, y las personas que tenían el Espíritu del Señor, tal como David y Sansón que se arrepintió, y el rey Saúl quien Dios se negó y el Espíritu del Señor se apartó de, 
“Entre tanto, el espíritu del Señor se había apartado de Saúl, y un espíritu maligno, enviado por el Señor, lo atormentaba” (1 Sam 16.14)

Satanás lucha contra todos, incluidos aquellos que pueden estar creciendo en la gracia, y pelea con ellos aún más. Por lo tanto, todos deben estar en guardia y no pensar en sí mismos por encima de la lucha. Recordemos como David el profeta que cayó en pecado a pesar de tener el Espíritu del Señor y, a pesar de haber sido el ungido del Señor, el diablo busca cualquier presa.  San Pedro lo describió usando palabras fuertes, Sean prudentes y manténganse despiertos, porque su enemigo el diablo, como un león rugiente, anda buscando a quien devorar” (1 Pedro 5: 8).
Vaga continuamente para atrapar a su presa. Cuando el Señor le preguntó (en la historia de Job), "¿De dónde vienes?", Respondió claramente: “El Señor le preguntó: ¿De dónde vienes? Y el acusador contestó: —He andado recorriendo la tierra de un lado a otro” (Job 1: 7).
Por supuesto, el propósito de este errante es la búsqueda de cualquier presa para derribar. El diablo no se desespera por fuerte que sea la persona. “Porque a muchos los ha herido de muerte; ¡sus víctimas son numerosas!” (Prov 7:26).

El diablo ni siquiera dudó en luchar contra los doce discípulos de Cristo. El Señor se dirigió a San Pedro el apóstol acerca de esto, Dijo también el Señor: —Simón, Simón, mira que Satanás los ha pedido a ustedes para sacudirlos como si fueran trigo; (Lucas 22:31).
Recordamos también a Elías, el gran profeta a quien Dios levantó a los cielos, de los cuales Santiago el apóstol dijo: "Elías era un hombre con una naturaleza como la nuestra" (Santiago 5:17) 

El diablo incluso se atrevió a tentar al Señor Jesucristo mismo. Él le ofreció tres tentaciones en el monte (Mateo  4). Él no fue disuadido por lo que sabía de Cristo o por las revelaciones divinas que precedieron a esto en el momento de su bautismo (Mateo 3: 13-17.); que Él luchó a lo largo de los cuarenta días (Marcos 1:13, Lucas 4: 2). 
Por lo tanto, se dijo que el Señor Jesucristo, "fue en todos los puntos tentado como nosotros, pero sin pecado. "(He 4:15), y" Porque en  cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados" (He 2:18). 
De hecho, la tentación de Cristo por Satanás es un consuelo para nosotros en todas nuestras pruebas. Si una tentación acontece, no se angustien, porque Cristo ha sido tentado antes, y como Él ha vencido, vencerás también. 
Las guerras del diablo están dirigidas contra Dios mismo, contra su reino, y en contra de nosotros que son Sus templos benditos. El diablo quiere resistir el Reino de Dios por todos los medios y  se goza cuando es capaz de derrocar Porque vendrán falsos mesías y falsos profetas; y harán grandes señales y milagros, para engañar, a ser posible, hasta a los que Dios mismo ha escogido” (Mt 24:24). 

Del mismo modo que "hay gozo en la presencia de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente"(Lucas 15:10), sin duda, los demonios deben regocijarse cuando una persona justa cae, y alegría por cualquier persona que se somete a ellos. 
San Pablo el apóstol explica estas guerras espirituales, “Protéjanse con toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan estar firmes contra los engaños del diablo. Porque no estamos luchando contra poderes humanos, sino contra malignas fuerzas espirituales del cielo, las cuales tienen mando, autoridad y dominio sobre el mundo de tinieblas que nos rodea” (Ef 6:11-12). 
Explicó que estas guerras espirituales necesitan armas espirituales para poder resistirse a ellas, el apóstol lo  menciona en el mismo capítulo en detalle. Requerimos la ayuda de Dios, tal como El mismo nos dice: “El que permanece unido a mí, y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes hacer nada” (Juan 15: 5)
En estas guerras espirituales, que lindo sería recordar las palabras de David, el profeta: “Esta batalla es del Señor, y él los entregará a ustedes en nuestras manos” (1 Samuel 17:47) 
Las guerras espirituales son continuas; y pueden variar, pero nunca terminan. Mientras nos encontremos en esta carne, estamos sujetos a estas guerras, las cuales continuarán con nosotros hasta la muerte. Por lo tanto, el apóstol San Pedro dice: “Si ustedes llaman «Padre» a Dios, que juzga a cada uno según sus hechos y sin parcialidad, deben mostrarle reverencia durante todo el tiempo que vivan en este mundo” (1 Pedro 1:17)
Por " reverencia " no se refiere a temor de los demonios, pero él quiere decir el tipo de miedo que lleva a la precaución y estar siempre en guardia, a tener un temor piadoso hacia Dios.
Para los individuos, la guerra continúa hasta que la muerte, pero en cuanto al
mundo, la guerra continúa para siempre hasta el fin de los tiempos.
Incluso cuando el diablo está suelto de su prisión, y saldrá a la engañar a las naciones: “Cuando hayan pasado los mil años, Satanás será soltado de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones de los cuatro extremos de la tierra” (Apocalipsis 20: 7-8).
“Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos renegarán de la fe, siguiendo a espíritus engañadores y enseñanzas que vienen de los demonios” (1 Tim 4: 1)
“También debes saber que en los tiempos últimos vendrán días difíciles” (2Tim 3: 1). 
“No se dejen engañar de ninguna manera. Pues antes de aquel día tiene que venir la rebelión contra Dios, cuando aparecerá el hombre malvado, el que está condenado a la perdición” (2Tesalonicenses 2: 3)
Y el diablo hará todo lo posible y vendrá a la tierra, “¡Pero ay de los que viven en la tierra y en el mar, porque el diablo, sabiendo que le queda poco tiempo, ha bajado contra ustedes lleno de furor!” (Ap 12,12). 
Esta continuación de la guerra del diablo puede llegar a ser más severa durante los tiempos sagrados. El diablo se pone muy molesto cuando empezamos cualquier trabajo espiritual  y utiliza todos sus medios para que la presa no pueda escapar de él. Así, cuando empezamos el trabajo espiritual, comienza a utilizar sus guerras, engaños,  todos sus recursos y muchos obstáculos. Comenzamos el trabajo espiritual, y comienza la resistencia.
No es cómodo, siempre y cuando tenemos alguna relación con Dios, sabiendo que esto pone en peligro su reino. Aquí están algunas maravillosas palabras de "El paraíso de los Padres": “Cuando suena el timbre en el medio de la noche para la oración, no solamente despierta a los monjes a rezar, pero también los demonios se despiertan a luchar contra los monjes e impedirles rezar”
 Y así, San Evagrio dijo: "Cuando se empieza una oración santa, esté listo para lo que pueda sobrevenirte". 
Cada vez que empezamos las prácticas espirituales, ya sean oraciones, contemplación, himnos, lectura espiritual, o de rodillas en la liturgia, el diablo no se queda de brazos cruzados o simplemente viendo, más bien empieza su trabajo, y empieza la lucha.
 Es cierto que de hecho son las palabras del libro de Josué, hijo de Eclesiástico, “Hijo mío, si tratas de servir al Señor, prepárate para la prueba” (Eclesiástico 2: 1)
Este verso es una parte de un capítulo recitado en la ordenación de un nuevo monje. También se incluye en la lectura de la tercera hora del martes de la semana de la pasión. Por supuesto, el diablo se prepara para luchar contra aquellos que se preparan para resistirle. Por lo tanto, no debemos sorprendernos por las guerras que acompañan el trabajo espiritual.
Nunca debemos permitir que estas guerras hagan que retrocedamos y volvamos hacia atrás, por el contrario debemos ser constantes vigorosamente.
No obstante cualquier problema que se someten, recordando las palabras de San Pablo el apóstol: “Por lo tanto, mis queridos hermanos, sigan firmes y constantes, trabajando siempre más y más en la obra del Señor; porque ustedes saben que no es en vano el trabajo que hacen en unión con el Señor” (1 Co 15,58). 
Empezamos la lucha, y él comienza a luchar. Empezamos temas espirituales, y él comienza la resistencia. Un ejemplo de esto es que el diablo se molesta cuando ayunamos porque a través de ello: "Al contrario, castigo mi cuerpo y lo obligo a obedecerme, para no quedar yo mismo descalificado después de haber enseñado a otros"(1 Co 9:27), para que su alma pueda levantarse y alcanzar a Dios, el diablo no acepta esto.
El se molesta particularmente porque la gente aumenta su devoción en el tiempo del ayuno, y recuerda también el ayuno de Nuestro Señor Jesucristo, y como encontró su derrota (Mt 4), por esto el diablo lucha para impedir el ayuno, y también nos pone muchos obstáculos para que nos concentremos en estos problemas, y abandonemos este ejercicio espiritual. Por lo tanto, muchos encuentran una relación entre el diablo y los problemas que surgen en el ayuno.
Sin lugar a dudas, el trabajo espiritual despierta la envidia de los demonios.
El diablo envidia a una persona espiritual por su apego a Dios, que a la vez significa que lo aleja de él y de su manipulación. Envidia al hombre, porque a pesar de que es un ser terrenal y carnal, intenta elevar su alma, mientras que el diablo a pesar de ser un espíritu está muy lejos de Dios y es un espíritu inmundo.
“Entonces va y reúne otros siete espíritus peores que él, y todos juntos se meten a vivir en aquel hombre, que al final queda peor que al principio. Eso mismo le va a suceder a esta gente malvada” (Mt 12.45)
“— ¿Qué es esto? ¡Enseña de una manera nueva, y con plena autoridad! ¡Incluso a los espíritus impuros da órdenes, y lo obedecen!” (Mc 1.27)
Desde el principio el diablo envidiaba a Adán y Eva, hasta hacerlos caer en el pecado y en la condenación de la muerte. Por esto decimos en la Divina Liturgia, "Y la muerte que entró en el
mundo a través de la envidia de Satanás"
.
El diablo envidia solamente a los que tienen éxito en su trabajo espiritual. Envidia a los que están cerca de Dios y que son por Él favorecidos.
Él envidia a los penitentes por el celo de su arrepentimiento y a los fieles perseverantes por su profundo compromiso. Envidia a los humildes, a los mansos y a los puros de corazón y lucha en contra de todos ellos.
Pero con los que están bajo su dominio o que tiene una vida espiritual sin fuerza o en el desanimo, él se encuentra satisfecho con esta condición, y más aun los mantiene en ella o los lleva a lo que es peor.
Aquí mencionamos tres tipos principales de las guerras espirituales: 
a) La persona a quien el diablo lucha ligeramente o fuertemente.
b) La persona que lucha con sus propios deseos, donde el diablo podría haber dado el punto de partida y deja a esta pobre presa combatir con su corrupción interior, o por los hábitos que le dominan. Alguien podría ser atacado por el cuerpo o por su instinto,
otro por su propio ego o sus propios pensamientos.
 c) La persona que lucha contra los falsos hermanos, la gente mala o el entorno de maldad que denominamos "partidarios del diablo" o "los poderes del diablo".
 Por lo tanto, la iglesia nos enseña a decir al final de la oración de acción de gracias: "toda envidia, toda tentación, toda obra de Satanás, todas las intrigas de los malvados, y todo ataque de los enemigos, visibles e invisibles, aléjalos de nosotros, y de todo tu pueblo" 
Hay otro tipo de estas guerras que podemos llamar “la prueba “.
Un ejemplo de este tipo se da en la Santa Biblia, en la narración de la historia de Abraham: “Y Dios le dijo: —Toma a Isaac, tu único hijo, al que tanto amas, y vete a la tierra de Moria. Una vez allá, ofrécelo en holocausto sobre el cerro que yo te señalaré (Gn 22.2)
Aquí, Dios no estaba luchando contra nuestro padre Abraham, pero Él estaba probando su corazón, para conocer la profundidad de su amor y su obediencia a Él, y nuestro padre Abraham logró cumplir esta prueba. 
El santo y el pecador son también susceptibles de ser combatido; pero ¿Cuál es la diferencia entre ellos? 
La principal diferencia es que un santo se expone solamente a la guerra externa, mientras que su interior es puro. Él no acepta esta guerra externa, sino que más bien se niega y resiste con todas sus fuerzas con el fin de superarla. Por otro lado, un pecador o una mala persona puede estar expuesto a una guerra doble tanto externa como interna. Él está expuesto a las tentaciones del diablo de
sde el exterior y lucha internamente contra los deseos de su propio corazón y mente. Por lo tanto, cede a abrir, al diablo, sus puertas interiores, y da la bienvenida a aceptar sus ideas y sugerencias. Incluso si él todavía tiene alguna conciencia de resistir, será una débil resistencia, que no continuará por largo tiempo, ni logrará repeler los pensamientos del enemigo exterior.
Cuando los santos son atacados su poder se revela y llegan a la victoria; mas los pecadores y rebeldes son vencidos. Sin embargo, Dios puede permitir que a veces los santos sean vencidos temporalmente, para su propio beneficio. 
Para una persona que siempre vence, puede ser atacado por el orgullo y puede tener un alto concepto de sí mismo, así Dios a veces permite que los santos sean vencidos con el fin de hacer que se sienta humildad en su corazón y sean abatidos. Además, esto haría que se den cuenta del poder y la gravedad del enemigo en sus guerras para que tuvieran compasión hacia sus hermanos que están expuestos a tales guerras.
Como San Pablo el apóstol dice: “Acuérdense de los presos, como si también ustedes estuvieran presos con ellos. Piensen en los que han sido maltratados, ya que ustedes también pueden pasar por lo mismo” (Hebreos 13.3). 
Una persona que no experimenta guerras diabólicas, puede condenar o despreciar a los que caen, pero el que sufre y se fatiga es amable y compasivo con los que caen, y ora por su salvación como el apóstol dice: “Resístanle, firmes en la fe, sabiendo que en todas partes del mundo los hermanos de ustedes están sufriendo las mismas cosas” (1 Pe 5.9)
Veamos cuan espantosas son las palabras del Apocalipsis sobre la bestia: “También se le permitió hacer guerra contra el pueblo santo, hasta vencerlo; y se le dio autoridad sobre toda raza, pueblo, lengua y nación. A ese monstruo lo adorarán todos los habitantes de la tierra cuyos nombres no están escritos, desde la creación del mundo, en el libro de la vida del Cordero que fue sacrificado” (Ap 13.7-8).
Sin embargo, no hay que desesperar, se nos aclara que los que adorarán a la bestia son aquellos cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida desde la creación del mundo, es decir, los hijos de perdición, a pesar de que son, sin duda, muchos, esto nos muestra la gravedad de las guerras del diablo y sus poderes.
También conocemos que por esto, la bestia fue lanzada al lago de fuego: “Y el diablo, que los había engañado, fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde también habían sido arrojados el monstruo y el falso profeta. Allí serán atormentados día y noche por todos los siglos” (Ap 20.10)
Hemos dicho todo esto para que podamos ser cautelosos. Dado que nuestro enemigo es tan feroz, a continuación, vamos a atender a las palabras del apóstol: “Por lo tanto, cuiden mucho su comportamiento. No vivan neciamente, sino con sabiduría. Aprovechen bien este momento decisivo, porque los días son malos” (Ef 5, 15-16). 
Las victorias del diablo no nos asustan, pero nos hacen circunspecto y prudentes. Hacen que no dependemos de nosotros mismos, sino:
En nuestras guerras, debemos adherirnos a la ayuda del Señor y triunfo. Él lucha contra el diablo en nosotros, y conquista el mundo en nosotros. Él nos dice: "... confiad, yo he vencido al mundo." (Juan 16:33).
Sí, Él conquistó el mundo cuando estaba tentado por el diablo, y todavía vence y vencerá el
mundo en todas las edades, siempre y cuando el diablo nos está luchando. Por lo tanto, "Ahora Gracias sean dadas a Dios, que nos lleva siempre en triunfo en Cristo..."
(2 Co. 2:14)

Dios no repele las guerras diabólicas para nosotros, pero nos da la victoria sobre ellos. Él lucha en nuestro nombre, y vence a los demonios. Amén.

sábado, 3 de diciembre de 2016

EL MARTIRIO EN EL CRISTIANISMO

Nuestra Iglesia Copta vive por la obra del Espíritu Santo dentro de ella. Los episodios del martirio viene de los frutos del Espíritu.

Nos sorprende cómo nuestros padres y nuestros mártires resistieron sufrimientos; cómo fueron inquebrantables, cómo conquistaron, y cómo su sangre fue honrada, y destruyó las armas de los malvados reyes y gobernantes.

El martirio es la historia del cristianismo desde sus inicios. Es una historia de difusión del Santo Evangelio en todo el mundo. El testimonio de la sangre del mártir fue mayor que cualquier predicación.


¿Quién es cristiano?
Como el alma es para el cuerpo, así es un cristiano para el mundo. El alma vive en el cuerpo pero no es parte del cuerpo. Del mismo modo, mientras el cuerpo tiene enemistad contra el alma y lucha contra ella, el alma Ama el cuerpo. El alma es eterna en un cuerpo que muere y el cristiano es un extraño en un Mundo temporal, y mira hacia adelante a su hogar eterno en el cielo.

Entendiendo el dolor
El cristianismo es una religión de amor sacrificial porque su Dios es Amor. Nosotros que la seguimos creemos que si no conocemos el amor no conocen a Dios. "El que ama no conoce a Dios, porque Dios es amor "(1 Juan 4: 8).
Por ello, el sufrimiento adquiere una nueva comprensión ante el dolor. Nuestro orgullo es la Santa Cruz. La Cruz sufriente se ha convertido en un símbolo de conquista y de la victoria. Siempre que hay la Cruz hay amor. El amor no se preocupa por el dolor o por la vergüenza porque:

El dolor es compañerismo con el Señor sufriente

San Samuel, el confesor
"Y si hijos, entonces herederos, herederos de Dios, y coherederos con Cristo, si es que sufrimos con [Él] que seamos glorificados. "(Romanos 8:17)
"A fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte". (Flp 3,10)

Es un placer espiritual que transforma la muerte en una copa dulce para beber de donde el Cristiano, en la oración y con todo esfuerzo y prisa, se apresura a beber.
La actitud del creyente cambió con el entendimiento de que esta vida es corta y su viaje en este mundo es temporal. "A una herencia incorruptible, sin mancha, y que no se desvanece, reservada en los cielos para vosotros" (1 Pedro 1: 4)
La visión del creyente fue santificada y vio en su dar y en la muerte el clímax del amor. Su bandera se convirtió en "Nadie tiene mayor amor que este, que uno que da su vida por sus amigos." (Juan 15:13). La persecución y el cristianismo caminan por un sendero paralelo. Aquellos que desean vivir sus vidas en el Señor Jesucristo va a enfrentar la persecución a lo largo de todas las edades. "Sí y todo lo que vivirá piadosamente en Cristo Jesús, padecerán persecución. "(2 Timoteo 3:12)" Porque él dijo, porque el Señor ha jurado que  tendrá guerra con Amalec de generación en generación". (Éxodo 17:16)

Cuando la persecución alcanza su máximo, que es la muerte, se expresa en la palabra martirio.
La palabra mártir se deriva de la palabra testigo. Fue utilizado por primera vez para los apóstoles Testigos de la nueva fe cristiana. Posteriormente, se utilizó para describir a los confesores que sufrieron por su creencia en nuestro Señor Jesucristo. Por último se utilizó para los que fueron asesinados por el bien de su fe.
El martirio comenzó con Jesucristo mismo, y luego con sus seguidores. En medio del mal, testificamos paciencia, pureza y perdón.

San Estéban Archidiácono y primer mártir
Era un deber que la Iglesia fuera bautizada por sangre. Comenzó con la persecución de los judíos a los cristianos "los cuales mataron al Señor Jesús y sus propios profetas y nos han perseguido; Y no agradan a Dios y son contrarios a todos los hombres. Prohibiéndonos hablar a los gentiles para que se salven, para llenar siempre sus pecados; para el la ira que vendrá sobre ellos hasta el extremo" (1 Tesalonicenses 2: 15-16)

Fue San Pablo el apóstol que escribió estas palabras, el que una vez fue conocido como Saúl de Tarso, perseguidor de la Iglesia.
Después, la Roma pagana se convirtió en el mayor enemigo de la nueva fe cristiana. Pelearon con todo su poder para destruir el cristianismo. Pero las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Empezó con Nerón y terminó con el rey Constantino. Por lo tanto, la semilla de la Iglesia es la sangre de sus Mártires.

Motivos para el martirio en el cristianismo

Ni la humanidad ni la historia experimentaron la muerte de la forma en que fue testigo de la muerte de los cristianos mártires. Nuestros mártires fueron a su muerte con alegría, calma y mansedumbre que causaron a su perseguidores a preguntarse. ¿Cuáles fueron sus motivos?

Para el creyente:
El mundo es limitado en comparación con la eternidad
" Lo que sufrimos en esta vida es cosa ligera, que pronto pasa; pero nos trae como resultado una gloria eterna mucho más grande y abundante". (2 Corintios 4:17)
"Y el mundo pasa, y su concupiscencia, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. "(1 Juan 2:17)
Los cristianos son extraños a este mundo
"Si ustedes llaman «Padre» a Dios, que juzga a cada uno según sus hechos y sin parcialidad, deben mostrarle reverencia durante todo el tiempo que vivan en este mundo". (1 Pedro 1:17)
"Todos éstos murieron en fe, no habiendo recibido las promesas, sino habiéndolas visto de lejos, y fueron persuadidos de ellos y los abrazaron y confesaron que eran extranjeros y peregrinos en la tierra. "(Hebreos 11:13)
"Por lo tanto siempre estamos seguros, sabiendo que, mientras estamos en casa en el cuerpo, estamos Ausente del Señor; (Porque caminamos por la fe, no por la vista). Estamos seguros, digo, y dispuestos más bien a estar ausentes del cuerpo, y estar presentes al Señor "(2 Corintios 5: 6-8)
Este mundo es malo y en la vida habrá tribulaciones
"Y sabemos que somos de Dios, y que todo el mundo miente en la maldad." (1 Juan 5:19)
"Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz.Tened tribulación; mas sed de buen ánimo; Yo he vencido al mundo"(Juan 16:33)
"Y Dios enjugará toda lágrima de sus ojos, y no habrá más muerte, ni tristeza, ni llanto, ni más dolor; Porque las primeras cosas pasaron"(Ap.
21: 4)
La muerte conducirá a la gloria
"De cierto, de cierto os digo que si el grano de trigo no cae en el suelo y no muere, solo, pero si muere, produce mucho fruto. El que ama su vida la perderá y el que aborrece su vida en este mundo, la conservará para la vida eterna "(Juan 12: 24-25)
"Y si hijos, entonces herederos, herederos de Dios, y coherederos con Cristo, si es que sufrimos con Él para que también seamos glorificados juntos. Pues yo creo que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que será revelada en nosotros "(Romanos 8: 17-18)
"Es un dicho fiel: porque si estuviéramos muertos con él, también viviremos con él". (2 Timoteo 2:11)
Por lo tanto, no se preocuparon por nada materialista o mundano.
"Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allí.
El Señor lo ha quitado; bendito sea el nombre del Señor. "(Job 1:21)
"Porque nada hemos traído a este mundo y es cierto que no llevamos nada. Y teniendo comida y vestidos "(1 Timoteo 6: 7-8)
"Parecemos tristes, pero siempre estamos contentos; parecemos pobres, pero enriquecemos a muchos; parece que no tenemos nada, pero lo tenemos todo". (2 Corintios 6:10)
"Me es difícil decidirme por una de las dos cosas: por un lado, quisiera morir para ir a estar con Cristo, pues eso sería mucho mejor para mí"(Filipenses 1:23)
"En la casa de mi Padre hay muchos lugares donde vivir; si no fuera así, yo no les hubiera dicho que voy a prepararles un lugar"(Juan 14: 2).

 



sábado, 22 de agosto de 2015

Theotokos

Theotokos  es una palabra griega que significa Madre de Dios.
Esta es una palabra griega compuesta de dos sílabas: ' Theo 'que significa' Dios ', y' tokos'que significa " portador "; es decir, ' la que llevo a Dios en su seno ". 
  Este título fue dado a ella en el Tercer Concilio Ecuménico de Efeso en el año 431 dC . San Cirilo el Grande insistió en este título como respuesta a la herejía de Nestorio.

El nestorianismo o difisismo (del griego δύς, dys, 'dos', y φύσις, physis, 'naturaleza') es una doctrina religiosa que considera a Cristo radicalmente separado en dos naturalezas, una humana y una divina, completas ambas de modo tal que conforman dos entes independientes, dos personas unidas en Cristo, que es Dios y hombre al mismo tiempo, pero formado de dos personas distintas.
Ningún otro personaje del Nuevo o del Antiguo Testamento ha sido venerada como Santa María. Ella se ha colocado por encima de los querubines y los serafines, porque ella ha dicho a través del Espíritu Santo: "Porque Dios ha puesto sus ojos en mí, su humilde esclava, y desde ahora siempre me llamarán dichosa; porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas. ¡Santo es su nombre!" (Lc 1, 48-49)
Ella es mayor que todos los santos celestiales y cualquier santo hombre o una mujer que haya vivido. No es que la Virgen Santa María haya destacado solo en su pueblo o en su región, o pensar que solo se destacó en esos tiempos, sino que Dios, el que es Señor del tiempo y de los años, encontró en ella a la sierva humilde que cargaría al Hijo de Dios en su seno, desde los inicios de la humanidad y la historia de la salvación y hasta nuestros días, ella fue la elegida.
Santa María es la mujer más grande que jamás haya existido. Fue elegida por el Padre para llevar Su Hijo unigénito, dio a luz al Salvador del mundo, y fue la primera persona en la historia en recibir a Cristo como su Salvador. En consecuencia, ella es nuestro modelo de obediencia y sumisión; de pureza y santidad; de la humildad y la realeza.

También creemos que la Virgen María es la siempre Virgen. Los Padres de la Iglesia se refieren repetidamente a la profecía de esto: " «Esta entrada quedará cerrada; no deberá abrirse. Nadie podrá entrar por ella, porque por ella ha entrado el Señor, el Dios de Israel. Así pues, quedará cerrada"(Ezequiel 44:2). La interpretación de los padres de la Iglesia es que María es el templo, Cristo es el Príncipe de la Paz, y la puerta es el vientre de María a través de la cual Cristo entró en el mundo.

En  la Iglesia copta se venera a la Virgen María, aunque la adoración pertenece sólo a Dios. Dios, los ángeles, y la humanidad veneran a Santa María.

Dios, a través del arcángel Gabriel; y Santa Isabel, declaró a su "Bendita tú entre las mujeres." (Lucas 1:28, 42). Santa María misma declara, "de ahora en adelante todas las generaciones me llamarán bienaventurada." (Lucas 1:48).
Por esto, nuestra iglesia cumple este mandamiento y el ejemplo, ofreciendo la voz de alabanzas e himnos dulces a nuestra Señora, la Virgen María.
Cada una de las temporadas de ayuno en la Iglesia tiene su propósito. Se nos invita a reflexionar y actuar por nuestra salvación al considerar e imitar a aquellos que han experimentado la vida en Cristo antes que nosotros. Antes de ayuno de la Virgen Santa María, hemos mantenido el ayuno y la fiesta de los Apóstoles, tratando de prepararnos por el esfuerzo espiritual para nuestra propia participación en la misión de la Iglesia al mundo.
Este tiempo del ayuno de la Virgen María, la Madre de Dios, tratamos de beneficiarse de un período prolongado de concentración, de oración en su vida y experiencia.
Ella es el ejemplo, sobre todo, de la vida cristiana vivida en plenitud.
Cada vez que la vemos en las Escrituras aprendemos un poco más acerca de cómo también estamos llamados a vivir.


Con confianza podemos pedir a ella la intercesión, así como intervino en el milagro de Caná, el primer milagro, para que podamos alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amen.

viernes, 19 de junio de 2015

DOMINGO DE TOMAS

Paramoude 11,1931-Juan 20.19-31

En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, un solo Dios. Amén.
Hermanos y hermanas, hoy tenemos el primer domingo después de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, estamos en el tiempo que se llama de los 50 días, y que finaliza en la fiesta de Pentecostés, que es la venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles y Nuestra Madre la Virgen Santísima María. Y  a los 40 días festejamos la fiesta de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo al cielo.
Estos 50 días estamos de fiesta celebrando la Resurrección de Nuestro Señor, todos los días, como si fuera el mismo Domingo de la Pascua, los cantos de la Divina Liturgia son más solemnes pero a la vez son más alegres y festivos, también en este tiempo no hay ayuno.
Hoy tenemos el Domingo que se llama Domingo de Tomas, por eso Juan en el evangelio nos narra hoy cómo reacciona el Apóstol Tomas ante la aparición de Jesucristo resucitado.
Jesucristo apareció muchas veces después de la Resurrección mostrándose a muchas personas y realizando también señales milagrosas.
En el mismo día de la Resurrección, en la tarde, cuando estaban los 10 apóstoles reunidos en el aposento alto, en el cenáculo donde celebraron la Ultima Cena, Jesucristo se les apareció, a pesar que ellos estaban encerrados, escondidos con temor a los judíos, y también todavía no entendían lo que había pasado con su Maestro, aunque recordaban lo que decía la escritura, todavía ellos no entendían que se estaba cumpliendo las promesas de la Salvación.
Cuando Pedro y Juan también fueron al sepulcro necesitaron ver la tumba vacía para despejar sus dudas, después que Jesucristo ya se había aparecido a María Magdalena.
Cuando Jesucristo se apareció en el cenáculo, no estaba el Apóstol Tomas, entonces al enterarse por los otros apóstoles que el Señor había estado con ellos, a Tomas le vino la incredulidad, la negación y la poca fe, empezó a pedir pruebas, aunque eran diez los que daban testimonio, y no eran 10 personas cualquiera, eran sus hermanos, con quienes había compartido de cerca una relación personal con el Señor.
Tomas es una representación de muchas personas que se concentran en las preocupaciones mundanas y materiales, y no creen en nada, a menos que vean, sientan y escuchen, por eso Jesucristo hasta antes de la Ascensión se mostró muchas veces para alentar y fortalecer la fe de las personas, para consolar y para edificar en ellos.
Jesucristo no se niega a mostrarse, a volver a compartir con sus hermanos los Apóstoles, a pesar que ellos habían huido, negado y también se habían escondido en el momento de la Pasión. Sabemos que Tomas era uno de los apóstoles que acompaño a Jesucristo, aun sabiendo que corría peligro de parte de los enemigos del Señor, así nos dice la biblia en Juan 11.8, cuando se dirigían a Betania, también se muestra su apego al Maestro cuando responde: -Señor, no sabemos a dónde vamos. Como vamos a saber el camino? (Jn 14.5), esto muestra como Tomas amaba al Señor pero era muy lento para creer, tal vez todavía triste y abrumado por todo lo que había pasado en la Pasión hasta la muerte en la crucifixión, necesitó ver para creer, pero también es muy importante como responde aceptando y reconociendo al Señor Resucitado, dice: -Mi Señor y mi Dios- (Jn 20.28)
La iglesia celebra este día, el domingo de Tomas, porque es un día en el que la Resurrección se confirma claramente, este evento ayuda a conocer la importancia de creer sin ver, al principio sabemos que incluso los discípulos pensaban que Jesucristo solo era un fantasma o una aparición ó espíritu, pero El mostro que en realidad su cuerpo también fue glorificado en la Resurrección, Jesucristo resucito en cuerpo y alma, por eso en la tumba no hay un cadáver, solo quedó el sudario y las vendas con que envolvieron al cuerpo, y fue tan glorioso que estas no fueron forzadas o rotas, sino que las encontraron enrolladas y puestas aparte.
Oremos para que podamos ser contados entre aquellos que " no han visto y han creído", y que la bendición de la Santa Pascua este con nosotros. Amén.



miércoles, 10 de diciembre de 2014

SIMEÓN el Justo

Cuando Santa María y San José llevaron al niño Jesús al templo cuando tenía 40 días de edad, se encontraron con un hombre muy viejo, tenía cerca de 330 años. Tomó al niño Jesús en sus manos y dijo palabras extrañas "Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra, porque han visto mis ojos tu salvación "(Lucas 2:29). La gente no entendía lo que quería decir hasta se sentó y comenzó a contar su extraña historia.
Él dijo: "Yo tenía como treinta años cuando complete mi estudio del Antiguo Testamento y comencé a enseñar en el templo. En aquellos días nosotros éramos llamados "Ancianos" porque nadie sabía leer y escribir. Todo el mundo sabía que el Antiguo Testamento está lleno de cosas que van a suceder en el futuro. Y todo el mundo estaba esperando a un Salvador para aparecerá como el Rey de Reyes y Señor de Señores. Todo el mundo quiere conocer el futuro, ya sea que crea en Dios o en los ídolos. Ellos también tenían miedo del Dios de Israel, que derrotó a sus ídolos y salvó a su pueblo varias veces de la esclavitud.
Luego vino la guerra y un hombre poderoso llamado Alejandro Magno derrotó a nuestra ciudad, pero era bueno. Él no destruyó el templo y él nos permitió que oráramos a nuestro Dios. Él era el griego y forzó a las personas a utilizar su idioma donde quiera que vaya.
Pero era una lengua fácil de aprender.
También conquistó Egipto y encontró una gran biblioteca allí y construyeron una gran ciudad en su nombre, la llamaron "Alejandría", y también los obligaron a usar su lengua.
Este hombre fue todo el camino a la India y tuvo éxito, pero murió joven y después de él vino un hombre llamado Ptolomeo que nos gobernó .
Este nuevo gobernante tenía miedo de lo que está escrito en los Santo libros y quería hacerlos traducir al griego y ponerlos en la famosa biblioteca de Alejandría. Ordenó a 72 de los ancianos que deben trasladarse para Alejandría. Cuando llegamos allí, nos pusieron en un lugar separados cada dos, y nos dieron Santo libro en hebreo para traducir al griego.
Mi parte del libro era el profeta Isaías. Empecé a traducir hasta que llegué al versículo en 7,14
"Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un Hijo,
y tendrá su nombre Emanuel"
Tenía miedo de traducir la palabra" virgen "no sea que el rey se  ría de mí porque no posible que una virgen tenga a un niño, porque una virgen es una mujer soltera, que no ha conocido varón.  Así que decidí cambiar la palabra "virgen" a una "mujer" y dejarlo claro y general. Estaba cansado esa noche y me fui a la mañana para escribirlo.
En un sueño, el Señor me dijo, que me equivoco y que tengo que traducirlo "Virgen." Me dijo que voy a vivir para ver qué sucederá con mis dos ojos. Por la mañana lo traduje a "Virgen" y recogidas todas las traducciones nos enviaron a casa, a Jerusalén. Nombraron esta traducción la "Septuaginta" que significa setenta en griego porque estábamos 72 ancianos. La mantuvieron en la biblioteca de Alejandría e hizo copias de ella y se envió a todas partes.
Tenía la esperanza de que viera que esto suceda pronto, una Virgen con un niño, el Señor, pero no fue así, vi muchas guerras, hambrunas y desastres y envejecí cien años. Mi cuerpo se volvió muy débil, pero no pasó nada. Mi mujer y sus hijos y nietos murieron y me dejaron solo. Entonces lo peor pasó, perdí la vista.
Me dije que tal vez oiría acerca de ellos, pero después de cien años, no fue así, yo creí que había sido castigado por el Señor por tratar de cambiar su palabra.
Hoy me levanté y me encontré aquí en el templo. El Espíritu del Señor me trajo hasta aquí.
El Señor me dio fuerza para mantenerme en pie sin ayuda y me empecé a preguntar a la gente donde estaba, y  me dijeron que estoy en el templo. Entonces me acordé de la palabra del Señor a mí hace 300 años.  Mis ojos comenzaron a ver de nuevo, todas las madres y sus hijos eran como sombras para mí, excepto una madre muy joven y su hijo. Ellos eran claros a la vista como solía ver cuando era un hombre joven. Tomé a su hijo en mis manos y empecé a ver todo con claridad. Yo sabía que el Señor cumplió su promesa de hace 300 años para ver con mis dos ojos a Cristo el Señor y a su madre la Virgen. Él es nuestra salvación y de todas las naciones también.

Entonces, el hombre de 330 años se inclinó hacia el suelo, adoraba a Dios y murió; todos las personas a su alrededor se sorprendieron, especialmente las personas que lo conocieron antes. Tomaron su cuerpo y lo enterró con todos los honores en el mismo día en que el niño Jesús fue presentado en el templo.

sábado, 11 de octubre de 2014

LOS SIERVOS: Construyendo la personalidad espiritual del siervo

“Querido hermano, pido a Dios que, así como te va bien espiritualmente, te vaya bien en todo y tengas buena salud” (3 Juan1.2)
No hay duda de la personalidad exitosa del siervo conduce al éxito de la servicio. Por lo tanto, el servidor debe estar preparado espiritual, psicologíca y devocionalmente. Entre los componentes del éxito fisiológico del siervo se encuentran los siguientes:
1.      La meta correcta
El siervo exitoso es el que tiene una meta espiritual específica y cree en ella, y encuentra su felicidad en alcanzar ese objetivo. La existencia de una meta clara es el primer bloque en la formación del carácter del siervo. Incluso si la personalidad del siervo no es buena o el siervo fue criado en una casa no sana y con problemas familiares. La personalidad del siervo tiene éxito en torno a un objetivo claro. El mejor consejo para el siervo que se queja  es empezar a poner un objetivo claro y no debe ser el logro de cualquier interés particular. Si la meta del siervo es lograr su propio interés o para su propia glorificación, entonces debe corregir esa meta para ser el menor y para glorificar a Dios.
No hay mejor meta que el amor expiatorio por Dios y por los demás.

“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.” (Mateo 22.37)
El verdadero siervo tiene sentimientos profundos para comprometer toda su vida a Jesucristo que lo salvó y lo ama eternamente y sin condiciones. Así que, si el rey sacrificó su vida por nosotros, ¿porque el siervo no va a sacrificarse por Jesús, el Rey de Reyes?
Jesucristo fue claro en su objetivo. Desde el comienzo de su servicio, Jesús siempre repitió su objetivo. Jesús siempre habló de lo que tendría que venir: "El Hijo del hombre tendrá que sufrir mucho, y será rechazado por los ancianos, por los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la ley. Lo van a matar, pero al tercer día resucitará" (Lucas 9:22)

Jesús reprende a Pedro cuando él trata de desviar a Jesús de la crucifixión. Después de la cena, Jesús dijo: «Padre, si quieres, líbrame de este trago amargo; pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya.» (Lucas 22.42)

La felicidad de Jesús está en la realización de su misión de salvación. Jesús enseñó la humillación para nosotros y para lograr su meta de la salvación. El objetivo claro de Jesucristo lo preserva de la deriva para convertirse en un rey terrenal.
"Mi reino no es de este mundo. Si lo fuera, tendría gente a mi servicio que pelearía para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi reino no es de aquí" (Juan 18.36)
Por lo tanto el objetivo claro preserva el siervo de la deriva, de alejarse y de perderse.
2.      El modelo

El siervo puede tener su ideal y hay un montón de ejemplos de santos que se sacrificaron a sí mismos en el servicio, como San Pablo, el apóstol, que lo perdió todo y considera su nada comparado con la pérdida de obtener el conocimiento de Dios y de servir a Dios. Otro ejemplo es Esteban quien fue apedreado hasta la muerte.
Podría haber un peligro de cambiar el objetivo del siervo de servir a los demás, en honrar a esos santos, y tener el afán de ser como ellos en su fama.
Jesucristo es nuestro sumo modelo, por lo tanto, es importante para el siervo poner siempre a Cristo en su mente, en su corazón y en sus palabras como el modelo más grande del amor expiatorio.
Mira a Cristo mientras camina haciendo buenas obras y el pueblo lo sigue y se aglomera, en actos de misericordia y amor hacia Él. Jesús siempre miraba la cruz que estaba preparada para el final de su servicio.
Mira a Jesús cuando hablaba con sus discípulos con amor y compasión, y Judas estaba sentado en medio de ellos.
Mira hacia Él, como se humilló y llevó su cruz hasta el Gólgota para completar nuestra la salvación, la voluntad de su Padre, quien lo envió. Por lo tanto no puede haber otro ejemplo mostrando el amor expiatorio más completo sino Jesucristo.
Si hemos perdido nuestro modelo más alto, nuestra voluntad se desviaría de nuestra meta, de la vida en santidad hacia la desviación y la lujuria.
Por lo tanto, siempre tenemos que mirar hacia la persona de Jesucristo como nuestro modelo más alto por sus hechos, su sabiduría, y su amor sin límite, por llevar nuestras cargas, por su compasión y su fuerte personalidad.

3.      La voluntad activa

Cuando el objetivo y el modelo es claro para nosotros, nuestra voluntad sería activa y tendríamos un celo santo. ¿Cómo podemos ver a Jesús en la cruz manchada en sangre y no actuar por su amor sacrificial?
Si la voluntad del siervo y su celo se vuelve más débil, el criado empieza a encontrar formas y excusas para escapar del servicio y para renunciar a las responsabilidades. El siervo necesita revisar su meta y seguir su modelo. El siervo que siempre pone su meta y modelo, Jesucristo, en cada paso que da, tiene una voluntad y un celo ardiente en su corazón por el servicio.
Él insistía con alegría para completar el servicio sin importar las condiciones que se oponen a que completen el servicio. Para cuando la voluntad es fuerte, las emociones toman el control y viceversa cuando la voluntad es débil, porque el siervo no alcanza su meta y modelo, el siervo cae en la tibieza.

4.      El trabajo espiritual
Si quieres fortalecer tu voluntad, debes saber que no hay medios de la formación del carácter de siervo que le puede ayudar más que el trabajo real. El servicio bajo la supervisión de un siervo mayor o un padre espiritual y sabio, sobre todo en el servicio espiritual, es la mejor bendición que el siervo puede conseguir para la construcción de su personalidad.
El siervo no sirve porque él o ella ama la enseñanza, sino por el amor a los demás. Ese servicio reconstruirá el carácter del siervo y fortalecerá su voluntad y el servicio continuo durante toda la vida del siervo, es la medida de la meta correcta y la veracidad del modelo que él o ella sigue y también mide la fuerza de la voluntad del siervo por el cual el siervo controla sus emociones.

El servicio es una bendición que revela al siervo a su propia debilidad y refuerza su carácter.

martes, 30 de septiembre de 2014

LOS SIERVOS: El llamado al Servicio

Alguien puede preguntar: ¿estoy invitado por Dios para el servicio?
¿Es la invitación de un ángel o desde una visión que Jesús se reveló a Pablo? Cuando Pablo se acercaba a Damasco con la  misión de destruir a los cristianos, de repente una luz brillante del cielo bajó sobre él y Dios se le apareció. “Pero cuando ya se encontraba cerca de la ciudad de Damasco, una luz que venía del cielo brilló de repente a su alrededor” (Hechos 9,3)
Del estudio de la Biblia, observamos que la llamada al servicio está basada en cuatro niveles: 1. Elección 2. Comunión 3. Formación 4. Evangelización
La elección no fue al azar, pero estaba basada en lo que Jesucristo conoce de manera especial en los que fueron invitados.
-La comunión es una oportunidad para aprender a través de ella.
-Durante su entrenamiento, los discípulos pasan un año entero en la comunión y en la preparación para el servicio y cuando ellos volvieron del servicio; ellos contaron sus historias para Jesús. Después de haber sido preparados en la formación para el servicio, fueron testigos de la crucifixión, viviendo la Resurrección y Pentecostés, por último, Jesús los envía a ir a toda las naciones y bautizar.
Por lo tanto, debemos realizarnos con el Espíritu Santo y la gracia de Dios, conocer sus palabras y examinar nuestra vida privada y pública para evangelizar.

    1. La etapa de la elección
“Después Jesús subió a un cerro, y llamó a los que le pareció bien. Una vez reunidos,  eligió de entre ellos a doce, para que lo acompañaran y para mandarlos a anunciar el mensaje. A éstos les dio el nombre de apóstoles, y les dio autoridad para expulsar a los demonios. (Marcos 3,13-15)

La elección aquí fue con certeza y no fue una elección al azar. La elección se construyó sobre lo que Jesús vio con sus ojos que examinan desde una especial calificación en cada uno de ellos.
En la historia de David para convertirse en rey, aunque los hermanos de David eran más fuertes y más alto que él, Dios escogió a David. “Pero el Señor le dijo: «No te fijes en su apariencia ni en su elevada estatura, pues yo lo he rechazado. No se trata de lo que el hombre ve; pues el hombre se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón.»" (1 Samuel 16,7)
El Señor no mira las cosas que el hombre mira. El hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón. Dios conoce el corazón de cada uno y la preparación especial de cada uno.
Ejemplos de preparación especial:
La Consagración
En Lucas 5, después del milagro de la pesca abundante, Pedro y Juan dejaron todo lo que tenían atrás y siguieron a Jesús a partir de ese día. También, un recaudador de impuestos Leví, que estaba sentado en un puesto de la recaudación de impuestos, dejó todo y siguió a Jesús después de escuchar a Jesús que le decía: "Ven y sé uno de mis discípulos".  “Jesús le dijo: —Sígueme” (Lucas 5,27b)
El celo sagrado (Celos apostólico)
Jesús vió el celo en el corazón de Pedro y puede que algunas personas pueden considerar como impulsivo o imprudente, pero Dios lo forma para la gloria del Reino.
El amor
Como el amor que habita en el corazón de Juan. Aunque algunas personas se dieron cuenta de que él es el hijo de ‘el trueno’, pero Dios lo convirtió en el discípulo del amor.
El trasfondo religioso
Pablo tuvo una amplia base religiosa que lo preparó para discutir con los judíos y para ganar a muchos de ellos por Cristo. En un principio, Saúl usó su celo religioso contra los cristianos, pero entonces Dios lo designó como instrumento elegido para predicar en la nación entera. Dios moldea a su formación religiosa y su celo para ganar personas para el Reino. Pablo se convirtió en ferviente predicador, y los judíos de Damasco no pueden soportar sus pruebas de que Jesús era en verdad el Cristo.

2.     La etapa de Comunión
Dios invita a los discípulos y los escogió para estar con él (Marcos 3,13).
“Después Jesús subió a un cerro, y llamó a los que le pareció bien. Una vez reunidos,  eligió de entre ellos a doce, para que lo acompañaran y para mandarlos a anunciar el mensaje. A éstos les dio el nombre de apóstoles, y les dio autoridad para expulsar a los demonios. (Marcos 3,13-15)
Así, para ser discípulos de Dios debes seguir sus caminos, y compartirlo todos los días al llevar nuestra cruz, a través de la comunión individual y colectiva en la Iglesia.
Tiene que haber relación privada con Dios todos los días a través de la oración, la lectura de la biblia y al recibir la Santa Comunión, así como una comunión colectiva con nuestros hermanos y hermanas, aprender con ellos y de ellos.
La comunión de los discípulos con Jesús era una posibilidad para aprender de Él. Ellos aprendieron cuando la muchedumbre se juntaba alrededor de él. Ellos vieron a Jesús cuando estaba orando con lágrimas, riendo con la muchedumbre y en clases con los niños. Ellos vieron como él tiene cuidado con cada persona individualmente, como la visita a Zaqueo. Ellos aprendieron de Jesús cuando él trató con la mujer que fue encontrada en adulterio. Ellos aprendieron de Jesús como se comportó durante sus visitas. Ellos aprendieron de la práctica cuando Jesús les envía y ellos volvieron alegremente diciendo que hasta los demonios obedecen a ellos en Su nombre. Jesús los reprochó diciendo que ellos deberían estar alegres porque sus nombres estén escritos en el libro de vida y no por hacer milagros. Aquí, les ha enseñado que la alegría terrenal es perecedera y que la verdadera alegría es eterna en el cielo.
Los discípulos aprendieron de su Maestro por los sermones. Como en el sermón de la montaña y por su relación individual con Jesús. Él les dijo muchas cosas que pertenecen al reino de Dios. Ha enseñado a los discípulos el verdadero significado del servicio, en su discusión con Jesús sobre quien es lo mayor entre ellos. Él les enseñó que quienes quieran ser los primeros en el reino tiene que ser los últimos sobre la vida terrenal.
Jesús trajo a un niño entre ellos y les dijo que ellos tienen que parecerse a los pequeños niños para entrar en el reino divino. Los pequeños niños son brillantes porque ellos no recuerdan el pasado y ellos no se preocupan con el futuro. Ellos tienen la capacidad para perdonar y olvidar.
3.     La etapa de la formación practica
“Entonces Jesús llamó a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos;  y les ordenó que no llevaran nada para el camino, sino sólo un bordón; ni pan, ni alforja, ni dinero en el cinto; sino calzados con sandalias. “No lleven dos túnicas,” les dijo.  Y añadió: “Dondequiera que entren en una casa, quédense en ella hasta que salgan de la población.  En cualquier lugar que no los reciban ni los escuchen, al salir de allí, sacúdanse el polvo de la planta de los pies en testimonio contra ellos.” Saliendo los doce, predicaban que todos se arrepintieran.  También echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos y los sanaban” (Marcos 6,7-13)
Esta etapa fue de aproximadamente un año después de la preparación del servicio y la
comunión. Jesús comenzó a enviar a los discípulos de dos en dos y se estableció los principios fundamentales para el trabajo espiritual y el trabajo terrenal:

A- El espíritu de unidad
Jesús los envía de dos en dos y se vuelven con un informe breve a él. Jesús también les dio símbolos de un grupo para darse cuenta de que somos un cuerpo y las diferentes partes que lo conforman. Cada uno de ellos tiene sus propios dones. La personalidad de Pedro no es como la de Juan y, Andrés también tiene su propia personalidad y sus dones. Nadie es mejor del otro y cada uno es complemento del otro. Por lo tanto, Dios plantó el espíritu de la unidad en ellos.

B- El espíritu de fidelidad
“No se provean de oro, ni de plata, ni de cobre para llevar en sus cintos, ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de sandalias, ni de bordón; porque el obrero es digno de su sostén” (Mateo 10. 9)

Jesús los estaba entrenando prácticamente a depender totalmente de Dios y tener fe en El.

C-El espíritu de sencillez
Jesús enseñó a sus discípulos a ser simples en donde quedarse, en la que comen y en su vestimenta.
“Cuando lleguen ustedes a un pueblo o aldea, busquen alguna persona de confianza y quédense en su casa hasta que se vayan de allí” (Mateo 10.11)
D- El espíritu de la paz
"Al entrar en la casa, saluden a los que viven en ella (Mateo 10.12)
Los discípulos eran los discípulos del rey de la paz.
E- El espíritu de firmeza
Somos los hijos de Dios es así, somos personas pacificadoras, Dios es nuestro defensor, y Dios nos da el espíritu de sabiduría para el equilibrio entre la firmeza y la simplicidad.


"Y si no los reciben ni los quieren oír, salgan de la casa o del pueblo y sacúdanse el polvo de los pies" (Mateo 10.14)